Saint Seiya Fan Fiction ❯ Armaduras y secretos ❯ Mas dudas y vagas respuestas ( Chapter 5 )

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CAPITULO 5 MAS DUDAS Y VAGAS RESPUESTAS
 
Marín condujo a Hyoga hasta el archivo. El lugar parecía vacío, pero ella se cercioro de igual manera de que nadie estuviera ahí, entonces le ofreció asiento a Hyoga -Será mejor que no involucremos a nadie más. No hasta que estemos seguros.
-¿Qué crees que sucede Marín - La vio extrañado con sus ojos azules.
-Seiya no es el mismo desde que regresaron del inframundo, tú y yo lo notamos, a los demás parece no importarle. Shun se relaciona más con Athenea y Seiya ahora. Yo suponía que era por las experiencias que tuvieron. Pero piensa Hyoga. ¿Qué pasaría con el resto de los que murieron en la batalla contra Hades y ahora continúan vivos?
-Te refieres a los caballeros dorados. No lo sé… aun no he visto nada raro con ellos
-Pero ellos también se comportan de una manera muy distinta a como yo que he vivido y entrenado en el santuario conocía. No le tome importancia al hecho, pero Aioria me pidió su archivo personal el otro día. No tengo idea para que.
Hyoga se dé cruzo sus brazos - Eso sí lo puedes notar tu, pero yo no tengo idea en ese sentido. No soy cercano a ningún caballero dorado.
Marín caminaba nerviosa por el lugar -Pero podemos vigilarlos, si es que queremos saber la verdad debemos vigilarlos.
-Me pides que desconfié de mis amigos.
Ella puso sus manos sobre la mesa, algunos archivos se cayeron -Hyoga, tú fuiste quien me dijo que Seiya estaba cambiado. Y ambos vimos lo mismo allá en los acantilados. Ahora no quieres seguir adelante, no me parece muy valeroso que digamos.
-Marín.... no hablamos de valentía, sino de la confianza mutua. Por ello me fue difícil decirte lo que pasaba. Seiya es mi amigo y no quisiera armar un gran revuelo.
-Lo se... y te comprendo, disculpa - Se sentó frustrada - Solo que lo que acabo de ver me causa un mal presentimiento. Prefiero tener la certeza de algo, por malo que sea; que vivir en la duda.
-Es verdad, ya tengo bastante con lo que ha pasado.
-Por ello mismo digo que debemos averiguar lo que sucede. Ahora que se, que no estoy paranoica.
-Yo también llegue a pensar eso de mi - Añadió Hyoga - Al menos no fui el único.
Ambos rieron nerviosos lo que vieron en el acantilado no fue algo normal. Marín fue al primera en reaccionar -Por nuestros amigos y por la seguridad de Athenea debemos vigilarlos.
Hyoga reflexiono unos momentos, se levanto y dijo: Bien, lo haré, me encargare de vigilar a Seiya
Marín lo acompaño hasta la salida -Y yo a Aioria y a todos lo que pueda también, pero ahora tengo que trabajar.
-Entonces te veré a tu cabaña.
-Te espero - Respondió sin notar que Aioria se acercaba en esos momentos al archivo. Aioria al escuchar esto apretó el puño y luego se retiro.
 
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En el Amazonas Shaina se sacudió el asombro que le diera ver a Misha tan recuperada y dijo con firmeza: comenzaran por decirme porque armaron esta farsa.
Misha se quito la máscara, su rostro no era el mismo de cuando llego a esa selva, sino de una mujer de mayor edad.
-Imagine que dirás eso. Al sentir tu presencia acercarse el día de tu llegada debía cerciorarme de que fueras capaz de obtener la armadura, además de que no estuvieras al servicio de del patriarca traidor, Saga como me dijiste.
-Eso se los dije:
-Comprenderás que debíamos cerciorarnos. No íbamos a entregar algo tan importante a la primera persona que llegara. Por ello no se la entregamos a aquel estúpido caballero que vino aquí unas semanas antes que tu. Ni aunque fuera un caballero dorado.
Cagglio bajo del árbol de un brinco mientras Misha se acercaba a Shaina lentamente y se rió, ella parecía muy divertida con la situación mientras Shaina permanecía furiosa
-Ese Caballero era muy grande y fuerte, pero la armadura no puede ser tocada por nadie más que la que esta misma elija y apruebe. Tú debes saberlo, así son las armaduras.
Shaina seguía erguida en medio del cráter que formo con su cosmos. Su mirada estaba llena de dudas y recriminaciones, pero su cuerpo enormemente agotado por el esfuerzo.
-Ahora, si quieres respuestas. Ya sabes que Cagglio es mi maestra y yo soy su alumna, solo que ya tengo mi propia armadura, no necesitaba de esta.
-¿Entonces? ¿Por qué me engañaron? Pregunto pero ya su cuerpo no resistió más y se derrumbo debido al esfuerzo realizado. Cagglio se acerco a ella.
-Aun no se encuentra lista para la batalla -Dijo Misha.
Cagglio se acerco, acaricio el cabello de Shaina y dijo -Es porque aun no despierta del todo, si eso no sucede pronto, el resultado no será favorable para nadie. Debemos cuidarla Misha, ahora es cuando más nos necesita.
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Marín aprovecho que estaba en el Archivo y termino su trabajo atrasado. Ahora que tenía la certeza de que no solo ella veía cosas raras, su mente estaba despejada y trabajo mejor. Al anochecer regreso a su cabaña. Iba pensando en la manera en que vigilaría a Aioria. No era fácil engañar a un Caballero Dorado y al igual que Hyoga tenía sus dudas, respecto a vigilar a Seiya. Para Marín era doblemente difícil sospechar de Aioria, el era más que su amigo. Lo que sentía por él era más fuerte que ella. Por el que no podía permitirse que eso nublara su razón. Porque su lealtad hacia Athenea estaba primero y en eso debía pensar. Solo en eso.
Aioria la esperaba con una sonrisa frente a su cabaña, parecía tan normal que se sintió mal de sospechar de él solo porque le pidió su archivo. Tal vez solo tuvo curiosidad, como le dijo.
-Ahora regresaste más tarde - dijo Aioria - Hyoga te vino a buscar y se fue
-Ah, sí, ¿Que quería?
-No dijo sus motivos, solo que pasaría después.
Marín respondió tratando de simular su nerviosismo -No imagino que querrá.
Aioria respondió viéndola fijamente: Yo tampoco, pero olvidémoslo. ¿Qué te parece un poco de caldo de pescado? es bueno para la mente cansada.
Marín pensó que realmente ocuparía de su mente de ahora en adelante así que acepto.
Aioria le demostró que era un buen cocinero porque el caldo resulto ser bastante rico. Como siempre le mostraba respeto y no intentaba verla mientras ella comía. Pero si le hizo una pregunta.
-Marín, ¿Que sucedió con tus sospechas sobre Seiya?
Ella pasó el bocado y respondió tratando de cambiar el tema: Nada, supongo que el cansancio me hace ver cosas. Por cierto... ¿Que sabes acerca de un par de amazonas que salieron huyendo de aquí, hace diez años más o menos?
-¿Amazonas?
-Sí, Amazonas, así como Shaina y yo. Encontré un archivo que no se en que categoría colocar. Pero lo extraño es que no las había oído mencionar antes.
-Tal vez sean las que le robaron algo al maestro. En ese entonces los ánimos estaban caldeados y el maestro consideraba traidor a cualquiera que se le rebelara. Tuviera o no tuviera razón.
-Lo se... Así como te sucedió a ti. ¿Recuerdas que se robaron?
-No recuerdo que se robaron y francamente no me importa. NO me gusta recordar esos días Marín.
-Lo siento Aioria -dijo Marín mientras se colocaba nuevamente su máscara - Solo tenía curiosidad.
-Pero recuerda que la curiosidad mato al gato....
-¿Decías?
Aioria se levanto - Olvídalo, es tarde y debo retirarme. Buenas noches Marín.
-Buenas noches..... - Lo vio salir mientras pensó en lo que Aioria le dijo y la forma en que se lo dijo. Minutos antes se sintió mal por sospechar de él, ahora no sabía que pensar. Además el hecho de que no insistiera en quedarse a platicar como otras noches la hizo sospechar más y sentirse decepcionada. No podía averiguar más de él sino no estaba cerca, pero tampoco podría forzar la situación. No supo que decir, ni que pensar.
 
Hyoga por su parte cenaba junto con Shun e Ikki, la velada parecía tranquila. Pero Shun como últimamente lo hacía no dejaba de hablar de lo que paso ese día con Seiya y Saori. Hyoga solo lo observaba en silencio, mientras Ikki silencioso como siempre lo acompañaba en su martirio. De pronto Shun pareció enfadarse de solo obtener monosílabos como respuesta de ambos.
-¿Qué les pasa a ustedes?
-¿Eh? - respondió Hyoga. ¿De qué?
-Ambos están muy silenciosos, bueno de ti ya sé que eres así hermano, pero tu Hyoga.
El se disculpo, aun tenía en su mente todo lo que platico con Marín esa tarde y ni idea como manejar la situación -Creo que estoy cansado, es todo. Siento no haberte escuchado.
-Bueno si te sientes mal, no importa. Te perdono.
-Vaya, el niño habla muy propio - dijo Ikki sin mostrar emoción.
-¡Hermano!
-Es tarde y Hyoga debería irse a descansar, tú deja de hablar y come, tu cena se enfrió.
Literalmente Hyoga sintió como si lo corrieran de la casa, pero en cierta forma se lo agradeció a Ikki. Realmente se sentía cansado ya en la mañana pensaría mejor las cosas -Buenas noche - dijo y se retiro. A punto de llegar a su cabaña sintió un incipiente cosmos cerca de el. Volteo a todos lados pero ya no lo sintió otra vez. Esta vez ya no se considero paranoico. “Debo ser mas cuidado a partir de mañana.” Pensó.
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Cuando Shaina despertó ya avanzado el día en la copa de aquel árbol creyó enloquecer. Ya no traía esa extraña armadura con ella. Todo parecía tan extraño como si solo hubiese dormido.
-¡Hey Shaina! - Le grito Cagglio -¿Lista para partir al santuario?
-¡Cagglio! ¡Maldita! - Respondió y brinco hacia ella furiosa, la acorralo contra un árbol.
Misha las interrumpió separándolas -Tranquila, mi maestra solo hizo lo necesario para proteger a nuestro tesoro Ophiucus. - Replico mientras Shaina le apretaba fuertemente el cuello a Cagglio contra el tronco del árbol.
-Dime ¿No serias tu capaz de todo por proteger a tu diosa o lo que es preciado para ti? Athenea...esta esperando.
Shaina relajo el brazo y luego la soltó.
-Bien hecho - Dijo Cagglio - Athenea nos necesita más que nunca.
Shaina soltó la carcajada, si le hubieran dicho esto antes de partir del santuario se hubiera reído mas aun - Athenea necesita a un par de cobardes como ustedes..... Si como no. Ni siquiera necesita de mi soy un peón en sus batallas - De pronto sintió un fuerte dolor de cabeza y dijo: “Pero un peón es capaz de darle jaque mate a una reina...”
Cagglio la vio extrañada antes de colocarse su mascara -¿De que estas hablando? La armadura está en la rivera del río, es hora de partir. Apurate, ahí esta nuestro transporte.
Shaina las siguió enfadada - Espera - Juntas montaron un barco de carga. Shaina continuaba con dudas, pero ni Misha ni Cagglio dijeron palabra alguna durante un buen rato.
Misha por fin hablo - Ella estará así buen tiempo, no habla mas que cuando lo necesita -Quieres saber mas sobre tu niñez ¿Verdad?
Shaina asintió con la cabeza y Cagglio entonces se sentó sobre una caja.
-Bueno solo puedo iniciar con decir que eras muy tierna de pequeña. Yo Misha te cuide muy bien mientras fuiste demasiado pequeña, una vez que creciste inicio tu entrenamiento al igual que las demás. Mí maestra Cagglio te enseño todo lo que pudo mientras trabajaba duro. Tenía más amazonas que entrenar después de todo. Pero tú entrenabas al mismo ritmo, te exigía lo mismo que a ellas, incluso más y tú no te doblegabas. Mi maestra estaba orgullosa.
-¿Sabes de casualidad quienes fueron...?
-¿...Tus padres? no lo se. Solo recuerdo cuando ella estaba emocionada por tu llegada. Dijo que había sentido en ti un fuerte cosmos y que se alegro de encontrarte. Después de todo, los huérfanos abundaban por esas tierras. Pero estoy segura que antes de entrenarte se cercioro de que nadie te buscara, para seguir la tradición de las Amazonas. Y no la has decepcionado.
Shaina cambio el tema -No entiendo como es que de repente Saga quiso la armadura, si ya años antes el Santuario.
Cagglio le respondió - Mi error fue hablarle de ambas al que suponía el Gran maestro. Le dije orgullosa que descubrí en ti la posibilidad de usar la armadura que guardábamos, nuestro tesoro. Que el cosmos que yacía en ti era muy poderoso que tal vez... tú serias nuestra líder. Nunca supusimos que trataría de deshacerse de la amenaza.
-Igual que trato de deshacerse de Athenea. Pero soy una simple mortal, al igual que ustedes.
-Pero una amazona muy fuerte también - Añadió Cagglio - Lo suficientemente fuerte como para lograr que la armadura, nuestro tesoro te aceptara.
-Tesoro... ¿Por que sigues diciendo que esta armadura es su tesoro?
-Cuando lleguemos al Santuario lo sabrás.
Shaina supo por el tono de voz que no obtendría las respuestas sobre ello de Misha o Cagglio, así que decidió preguntar algo distinto, algo más personal.
-Si estaba tan orgullosa de mí, ¿Por que me dejo atrás en su cobarde huida?
Cagglio se enfureció de la manera que planteo la pregunta, pero luego se tranquilizo -Yo trate de llevarte conmigo, pero no me fue posible.
-¿Y como sucedió realmente? díganme.
Misha se acerco - No lo recuerdas ¿Verdad? huíamos del santuario, pero los caballeros que enviaron nos lo impedían.
-No solo querían arrebatarnos el tesoro que nosotras las amazonas guardamos por generaciones, sino también pretendían que te quedaras con ellos - Añadió Cagglio - Yo no quería perder a ninguno de mis tesoros.
-Pero el ataque fue demasiado fuerte - Continúo Misha - Un par de caballeros dorados estaban entre ellos. Mi maestra decidió separarnos, me encargo a ti, pero casi me fue imposible aun no obtenia mi armadura, tenia ocho años entonces…
-Espera… - dijo Shaina - ¿Tienes 18 años? Pareces de menos años, yo creí que eras mas joven como estas bien bajita.
-Supongo que es mala suerte - Se enfado un poco - Pero cambiando de tema esa noche no la tuve, todo fallo porque olvide algo y tuve que volver atrás. Fue cuando sentí como ella fue casi muerta por el caballero dorado me regrese. Traía la armadura consigo, debía recuperarla, de tonta creí que podría ayudarla, hasta salvarlas a ambas pero no pude.
Cagglio continuo el relato -Yo no pude defenderlas. Cuando Misha regreso la atacó con saña, pero milagrosamente la armadura nos salvo ambas. Y nos permitió salir lejos, escapar con la armadura. Pero ya no se pudo regresar por ti. Si lo hacíamos ambas moriríamos y la armadura se perdería.
-¡Y me dejaron sola! Ustedes huyeron yo sola tuve soportar vivir en un lugar donde se nos consideraba inferior.
-Pero sobreviviste, te hiciste fuerte - Dijo Cagglio -Ellos esperarían que sin entrenamiento apropiado nunca explotarías tu verdadero potencial. Y tal vez morirías durante algún entrenamiento, sola sin protección.
-Pero no lo hice -Dijo con una sonrisa.
Cagglio se rió -¿Escuche alegría en tu voz?
-No, solo satisfacción, creo que en mi vida siempre he reaccionado de forma distinta a lo que se esperaba de mí.
Misha replico -Espero que ahora no sea la excepción.
¿En cuanto tiempo saldremos de esta selva? -Pregunto Shaina
Misha respondió: En un par de días, el bote recorre todo el rió, es el transporte mas rápido que conseguí.
-Si corremos, llegaremos antes.
Cagglio pareció alegrarse de oír esto -Entonces dejemos este bote y corramos.
-¡Vamos al santuario!
-¡Vamos, me gustaría ver el rostro de los que quieren verme muerta!
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Marín y Hyoga continuaron viéndose cada dos o tres días. Se platicaban de cualquier cosa sospechosa que sucediera en el santuario sin notar que Aioria los vigilaba. Al término de dos semanas estaban reunidos otra vez.
-No hay mucho que decir, a Seiya no se encuentra hoy en el Santuario, solo observe que Mu esta mas apresurado que nunca reparando armaduras.
-Todas aquellas armaduras que fueron recabadas por Seiya, ¿No es así? Yo también reflexione sobre esto ¿Que sentido tiene buscar armaduras destruidas ahora? ¿Por que han puesto a Mu a repararlas sino es porque se acerca otra batalla?
-¿Batalla contra quien?
Marín señalo hacia arriba - en el Olimpo hay muchos dioses, y Athenea parece destinada en pelear contra cada uno de ellos. Y nosotros a seguirla y defenderla, aunque ella insista en que no sea así. Ahí tienes un ejemplo, con Hades, ella sola decidió ir al inframundo, aunque luego ustedes la siguieron. Tal vez sea el destino, tal vez estoy siendo paranoica, pero de ser así, todo esto tendría sentido. Seiya volvió a la vida pero no igual. No sabemos como, alega que el cosmos de Athenea fue suficiente para ello, después de todo también trajo consigo a los caballeros dorados.
-Espera Marín ¿Pero que tal sino? La persona que rige el inframundo es Hades y lo sellamos de vuelta. Al suceder esto, todas las almas que murieron aquí o en el inframundo deberían estar ahí. Pero ninguno de ellos está. Si la idea de tener a Hades sellado dentro de Shun me parecía abominable. ¿Que tal si no esta sellado realmente? Después de todo, el Shun ahora esta demasiado apegado a Athenea y a Seiya.
-¡Es verdad! Algo extraño sucedió allá abajo y tanto Athenea como los caballeros dorados lo saben pero no lo dicen.
Hyoga parecía confuso -¿Pero que pretenden con esto? No será mejor decir la verdad para estar preparados.
-Me atrevo a decir que conociendo a Athenea, ella no dice algo para evitar que más caballeros sean lastimados. No quiere que nadie más muera.
-Pero Seiya murió, yo lo vi morir y ahora esta aquí.... Los caballeros dorados están aquí.
-¡Claro que estoy aquí! - Escucharon antes de sentir un fuerte cosmos golpearlos.